EL SECTOR PIDE QUE EL BUTANO SUPERE LOS 18 EUROS

EL SECTOR PIDE QUE EL BUTANO SUPERE LOS 18 EUROS

El Ministerio de Industria ha decidido congelar el precio de la bombona de butano hasta marzo de
2015. Los operadores recelan de la medida y exigen al Gobierno la liberalización completa del sector

GETTY

El Gobierno ha remitido a la Comisión Nacional de los Mercados
y la Competencia (CNMC) una Propuesta de Orden cuyo
objetivo es prorrogar, hasta marzo de 2015, el precio de la
bombona de butano que, desde mayo de 2013, cuesta 17,5
euros, argumentando “el efecto beneficioso que para los
consumidores ha tenido el establecimiento de un valor máximo”. La
Propuesta, que actualmente se encuentra en periodo de consultas,
previsiblemente se aprobará en marzo.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el sector de los gases

licuados del petróleo (GLP) envasados. Un sector cuyo mercado quedó
teóricamente liberalizado en 1992 pero que, a día de hoy, mantiene los
precios regulados, lo que les ha supuesto unas pérdidas valoradas por el
propio sector en más de 800 millones de euros en estos 20 años.
Estas pérdidas millonarias están directamente relacionadas con el coste de
la materia prima. Según José Luis Blanco, secretario general de la Asociación
Española de Operadores de Gases Licuados del Petróleo (AOGLP), “los
precios de la materia prima siempre suben en los meses invernales, que es
cuando más consumo hay y bajan cuando llega el calor, de tal manera que
como el precio está referenciado a los tres meses anteriores, sucede que
cuando existen buenos márgenes (abril, mayo) es cuando menos vendes y
nunca compensas lo que has perdido en los meses invernales. Y ese
desfase es el que nos ha hecho perder los 800 millones que no han ido a
parar a nuestro sector”.
La nueva Propuesta modifica la Orden IET/463/2013, de 21 de marzo, en
la que el Gobierno modificó el mecanismo para calcular el precio de los GLP
envasados, de manera que estos se revisarían cada dos meses y no podrían
subir ni bajar más de un 5 por ciento cada vez, con el objetivo de mantener
una cierta estabilidad de precios. Además, fijaba un periodo transitorio de un
año, hasta marzo de 2014, en el que la botella de butano de 12 kilos y medio,
que utilizan más de 8 millones de hogares en toda España, no podría superar
los ya mencionados 17,5 euros.
Con respecto al precio de la bombona de butano, el secretario de la
Asociación comenta que, a día de hoy, “no ha sido posible bajar su coste
porque había que compensar las pérdidas sufridas entre enero y mayo del
pasado año y, aún así, ha sido imposible compensarlo, lo que ha dado lugar
a unas pérdidas acumuladas a finales del pasado año de más de 33 millones
de euros, que podrían superar los 50 millones de euros a finales de este mes
de febrero”.

El GLP contribuye a la
reducción de los niveles
de contaminación

Según la hoja de ruta de la industria
europea del GLP para uso residencial, el
GLP puede ahorrara Europa la emisión
de 184 millones de toneladas de CO2. Y
es que en sus distintos usos -doméstico,
industrial, comercial, automoción, ocio,
etc.-, el GLP permite una significativa
reducción en las emisiones ya que
durante su combustión genera un 49 por
ciento menos de CO2 que el carbón y
entre un 10 y un 15 porciento menos que
los combustibles tradicionales. Además,
prácticamente no emite hollín.

 
Los operadores del sector, cuyo objetivo es que el precio quede libre, han
pedido al Ministerio una subida del 5 por ciento en el precio máximo de la
bombona que impida que las empresas vendan a pérdida y para evitar que el
déficit de tarifa alcance los 100 millones a finales de 2014. El sector calcula
que la bombona de butano debería pasar a costar más de 18,3 euros.
Actualmente el precio está en unos 700 dólares tonelada de butano, pero
en el mes de octubre, “sin causa justificada, subió de 700 a 1.100, de tal
manera que el precio de la bombona en noviembre y diciembre tendría que
haber sido de más de 20 euros pero, al no poder modificarse, hemos estado

perdiendo del orden de 3 euros por envase”, afirma Blanco. Y a partir de
enero de este año, los precios se han normalizado, pero moviéndose en
unos valores que impiden la recuperación del desfase, por lo que a la menor
variación incremental, volveremos a las pérdidas”, vaticina el secretario de la
Asociación.
¿Podría desaparecer el reparto a domicilio?
El sector del butano funciona con cuatro operadoras de envasado: Repsol,
presente en casi toda España, islas Baleares incluidas; Cepsa, también en
muchos puntos del país; Galp, que se concentra en la frontera con Portugal
y Disa, presente solo en las islas Canarias. Estas operadoras funcionan, a
su vez, con distribuidores que van a comisión y que utilizan sus propios
medios para el reparto de las bombonas de butano a los domicilios.
Sin embargo, las cuentas no les salen. Según un estudio sobre los costes
de la distribución a domicilio de GLP en las agencias distribuidoras elaborado
por la Federación Española de Asociaciones Provinciales de Empresas
Distribuidoras de Gases Licuados de Petróleo, las ventas se han reducido de

forma constante desde el año 2000 -un 40 por ciento, habiendo pasado de
unas ventas de 110 millones de bombonas de butano alo año a poco más de
70 millones-, debido “a la penetración del gas natural, los cambios de hábitos
de los consumidores -que eligen otras formas de energía- y el incremento de
los precios”.
Los distribuidores se quejan de que los operadores, como consecuencia
del déficit alcanzado, les han trasladado las alzas de los costes de
comercialización concedidas por la administración en las fórmulas en los
últimos años, de tal manera que la parte dedicada a la retribución a las
agencias ha bajado del 50 por ciento a menos del 45 por ciento de la
cantidad total. Según se refleja en el estudio, el coste es claramente superior
a la retribución, ya que la comisión media percibida por los distribuidores es
de 2,53 euros por botella (media de las comisiones pagadas por Repsol
Butano), mientras que el coste se sitúa en los 3,35 euros por botella, lo que
arroja un déficit de 0,82 euros por botella repartida.

El consumo de GLP
envasado ha sido de
927.539 toneladas
en 2013, un 3,5%
menos que en 2012

 
Por otra parte, en los últimos cuatro años, se ha producido una fortísima
reducción del número de agencias distribuidoras, pasando de 800 a poco

más de 200, lo que les ha supuesto una importante inversión. Algunas
pequeñas distribuidoras ubicadas en pequeños pueblos se han visto
obligadas a diversificar su negocio para poder subsistir, de tal manera que a
la vez que reparten la bombona también se dedican a repartir otros
productos, como leche y agua.
Ante las dificultades económicas que se les plantean, los distribuidores
consideran necesario un cambio en la situación actual, que pasaría por un
aumento de la retribución o una fuerte reducción de costes. Según el estudio,
en el caso de que se optara por la reducción de costes, solo garantizaría la
supervivencia del sistema si se eliminara legalmente el reparto a domicilio –
obligación de la que estan exentos los países de nuestro entorno en los que,
además, el precio de la botella de butano esmuy superior al nuestro-, una
medida que habría que analizar en cuanto a las repercusiones sociales que
ocasionaría, ya que dejaría desprotegidos segmentos de población sensible,
tanto económicos como geográficos; por lo que para mantener el reparto
domiciliario, el ajuste tendría que venir por un aumento de la retribución del
comisionista.

Articulo CONCHA RASO

Fuente: El Economista

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