Reducir la potencia de la luz para ahorrar y que termine costando más

Reducir la potencia de la luz para ahorrar y que termine costando más

Miles de usuarios han reducido en los últimos meses la potencia de luz que tienen contratada. Intentan pagar menos en la parte fija del recibo que se les cobra cada mes. A corto plazo, lo consiguen. Pero la gran contradicción es que, a la larga, los usuarios van a terminar pagando más.

Reducir la potencia de la luz para ahorrar y que termine costando más

Fotografía: EFE

Esta es la enrevesada situación del recibo de la luz en España. Según los últimos datos de la Comisión de los Mercados y la Competencia (CNNMC) a los que ha tenido acceso EXPANSIÓN, la potencia que están facturando las eléctricas a los usuarios se ha reducido en un 2,4% en lo que va de año. Es un hecho insólito en la historia eléctrica.

La potencia contratada iba siempre en aumento. No sólo por los hábitos sociales y de consumo de los hogares, cada vez con más aparatos eléctricos. También porque las eléctricas venían instalando en los últimos años, por defecto, conexiones de más de 5 kilovatios en las viviendas nuevas, frente a los 4 kilovatios de décadas pasadas o incluso los 3 kilovatios que se instalaban en la década de los sesenta o setenta.

Esta es la primera vez que salen a la luz datos oficiales sobre la reducción de potencia que están solicitando los clientes. Los datos de la potencia contratada y el número de contratos en cada rango siempre habían sido un secreto comercial de las compañías, del que nunca se publicaban datos estadísticos.

Sin embargo, era vox populi en el sector que se estaban produciendo cientos de peticiones para reducir potencia, porque los usuarios han empezado a mirar con lupa cómo ahorrarse unos céntimos.

No es para menos. Por cada kilovatio de potencia contratada, se paga 38,04 euros al año en concepto de peaje de acceso y otros 4 euros en concepto de comercialización. En total, 42,04 euros al año, o lo que es lo mismo, 3,5 euros al mes por cada kilovatio. En una vivienda tipo, con un contrato de 5,75 kilovatios (los que más se han puesto en los últimos años), el coste fijo mensual es de 20 euros, más impuestos (4,8% por el impuesto eléctrico, al que se suma el 21% de IVA).

Posiblemente, con un uso racional de los aparatos eléctricos, de manera que no se enciendan todos al mismo tiempo, esa misma vivienda puede arreglarse perfectamente con un contrato de poco más de 4 kilovatios. Se podría ahorrar, por lo tanto, más de 40 euros al año.

Ahora, bien, precisamente el hecho de que se esté reduciendo la potencia contratada está haciendo que los ingresos del sector hayan caído por debajo de lo previsto, provocando un agujero en el sistema, que ya suma más de 500 millones. Es el temible déficit de tarifa.

Según la nueva normativa, ahora, cuando hay déficit, automáticamente se tienen que subir los peajes eléctricos para el ejercicio siguiente. Solo para compensar esos 500 millones, habría que subir los peajes unos 20 euros al año a cada uno de los 27 millones usuarios que existen en España.

Es la gran paradoja. Muchos usuarios han reducido la potencia contratada para así pagar peajes por menos kilovatios. Pero el ahorro será limitado. Terminarán pagando un peaje más alto por cada kilovatio que tengan contratado.

 

Articulo  M. Á. Patiño

Fuente:  Expansión.com

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