España ‘tira a la basura’ un 8% de su energía eólica

España ‘tira a la basura’ un 8% de su energía eólica

 

España se supera a si misma en la carrera de incongruencias energéticas.

En plena reforma eléctrica y con los precios al alza para el usuario final, la gran paradoja es que cada

vez son más los megavatios de producción eólica gratis que se ‘tiran a la basura’ porque exceden

alsistema.

 

Así se desprende del informe anual de la Agencia de Cooperación de Reguladores Energéticos (Acer).

Esta agencia, dependiente de la UE, aglutina a todos los reguladores de energía en la UE, entre ellos, la

antigua Comisión de Energía (CNE) española, ahora integrada en la Comisión de Competencia (CNMC).

 

El último informe de Acer hace un amplio balance de la situación de los distintos mercados energéticos

europeos. Entre otros detalles, analiza la integración de las instalaciones de renovables dentro de todo

el sistema.

 

El estudio evalúa en qué medida las instalaciones de renovables tienen que ser desconectadas del

sistema y dejar de producir, porque hay exceso de kilovatios producidos en ese momento por otras

instalaciones de renovables o por plantas de generación tradicionales.

 

Una idea errónea

Los datos echan por tierra la idea de que las renovables siempre vierten a la red todo lo que puede

producir. También sirven para determinar en qué medida un país aprovecha o no todo el potencial que

supone el teórico coste cero de producción de las renovables.

 

Acer coloca a España como un caso digno de estudio. De hecho, le dedica un apartado especial.

España llegó a desperdiciar en la primavera de 2013 hasta un 8% de toda su producción eólica,

marcando así un récord en las estadísticas que maneja este organismo.

 

Hasta ese momento, España había sido un ejemplo a seguir de integración de la eólica en el sistema. Es

decir, aprovechaba mejor que nadie todo el potencial. Así, por ejemplo, entre los años 2010 y 2011,

España desperdiciaba siempre mucho menos del 1%, frente a países como Italia, que había llegado a

cuotas pérdidas del 5% en 2010, del 2% en 2011 o más del 1% en 2012. Irlanda siempre había estado

por encima del 2% en los últimos años, y Alemania o Reino Unido siempre superaban a España.

 

En 2013, bastó una combinación de factores para que en el sistema español se produjera un caos.

Hubo mucho viento. Además, los pantanos estaban a rebosar y la producción hidráulica se disparó.

Para colmo, la crisis seguía provocando caídas en la demanda eléctrica y no era necesaria tanta

producción.

 

Pero a diferencia de otras ocasiones en las que también se ordenó parar a las eólicas, el pasado año

hubo un hecho que es lo más preocupante de cara al futuro: se ordenaron algunos cortes por

sobrecarga en la red, tanto de la de transmisión (alta tensión) como en distribución. Sencillamente, los

kilovatios eólicos ‘no cabían’, por decirlo de algún modo, por los cables que tenían que llevarlos a su

destino. En concreto, Acer cifra en un 0,3% la producción que se desperdició por este motivo.

 

Paran lo que producen «gratis»

 

El grupo que organiza los flujos eléctricos y ordena los cortes de una u otra instalación es Red Eléctrica.

El esquema para ordenar los cortes es relativamente sencillo: se obliga a cada instalación que entra en

el sistema a coste cero, como las eólicas o las hidráulicas, a que reduzcan su oferta proporcionalmente

a su producción potencial, hasta alcanzar un volumen total de reducción de energía en el sistema.

 

El problema es que se está penalizando precisamente a la energía más barata. Este esquema es objeto

de revisión en la reforma integral del mercado mayorista, o ‘pool’, que persigue el Gobierno español.

Entre otras cosas, porque tampoco es cierto que las renovables sean «gratis». Aunque al mercado

mayorista entran sin marcar precio, luego cobran subvenciones.

Articulo  Miguel A. Patiño

Fuente:  Expansión

 

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