Qué debe hacer la empresa española para adaptarse a la zona única de pagos en euros

Qué debe hacer la empresa española para adaptarse a la zona única de pagos en euros

Aunque el plazo para adaptarse a la SEPA concluyó el 1 de febrero casi la mitad de las compañías no han «hecho los deberes» en este sentido. ABC analiza los motivos y explica los pasos necesarios para no quedarse atrás en el que es uno de los proyectos económicos más ambiciosos de la UE

Qué debe hacer la empresa española para adaptarse a la zona única de pagos en euros

A pesar de tratarse de uno de los proyectos económicos de mayor envergadura en el seno de la Unión Europea, el 47% de las empresas españolas no han tomado las medidas necesarias para adaptarse a la zona única de pagos en euros (SEPA por sus siglas en inglés). Precisamente por ello, Bruselas se ha visto obligada a aumentar el plazo de adaptación al nuevo sistema —que finalizó el pasado 1 de febrero— seis meses más y ampliar de este modo el margen que las compañías tienen para completar la migración a este nuevo y ventajoso mecanismo.

Lo que la entrada en vigor de la SEPA supone es el hecho de que tanto particulares como empresas y organismos públicos puedan efectuar pagos en euros sin utilizar efectivo, desde una sola cuenta con origen en cualquier lugar de la eurozona y con la misma facilidad, eficiencia y seguridad con que actualmente se realizan en ámbito nacional. El fin último del sistema no es otro que el de facilitar la gestión de los cobros y pagos en Europa, una iniciativa que se enmarca en la estrategia «Europa 2020» y que regula el funcionamiento de los instrumentos de pago. No en vano, y a pesar de las ventajas, un alto porcentaje del tejido empresarial español parece no haber manejado bien los tiempos a la hora de completar la migración al proyecto, una cifra que, según un estudio elaborado por la plataforma tecnológica de cambio de divisas Kantox, se sitúa en el 34% en el conjunto de la UE.

Qué debe hacer la empresa española para adaptarse a la zona única de pagos en euros

Luis Pardo Céspedes

Luis Pardo Céspedes, miembro del Comité de Dirección de SAGE Mid Market EUROPE y del Comité de Dirección de SAGE España, explica a ABC en qué consiste la SEPA así como losmecanismos de adaptación que las compañías españolas deben comenzar a aplicar más pronto que tarde si quieren aprovecharse de las ventajas que ofrece:

— ¿Cuáles son las principales ventajas de la zona única de pagos en euros?

La principal meta de la SEPA no es otra que simplificar las transacciones, ahorrar costes y facilitar el comercio global. Se busca, por ejemplo, que los pagos internacionales no sean tan costosos y difíciles como hasta ahora y se consideren tan sencillos como los nacionales, eliminando de esa forma las diferencias y barreras entre países. Aunque la creación de la Unión Económica y Monetaria y la introducción de los billetes y monedas en euros han sido hitos decisivos para la existencia de un mercado único en la Unión Europea, en el ámbito de los pagos minoristas permanece una situación de fragmentación que ha venido impidiendo la culminación efectiva de ese objetivo.

Hay que tener en cuenta que, si bien en algunos países como España,nuestro sistema bancario ya permitía la realización de pagos transfronterizos de una forma ágil, sencilla y eficiente, esto no ocurre así en todas partes. En muchos países, la realización de transferencias fuera de las fronteras supone un problema de costes por comisión, tiempos en la ejecución del pago, falta de transparencia en la valoración de operaciones…

— Como miembro del Comité de Dirección de SAGE en España, ¿qué ventajas considera puede aportar la SEPA en el ámbito empresarial?

Las empresas, sobre todo aquellas que operan en varios países, deben entender la SEPA como una oportunidad y un catalizador, ya que les permite operar con los mismas reglas y medios de pago en un auténtico mercado europeo donde existe una única forma de realizar pagos de forma más eficaz, segura y transparente. El sistema permitirá, entre otras cosas, simplificar los procesos, optimizar las relaciones bancarias o disminuir las incidencias que se producen en la realización de cobros y pagos.

— De los datos antes mencionados deducimos que el conjunto de la empresa española no está preparada para el cambio

El nivel de conocimiento y adaptación de las empresas respecto a la SEPA difiere según los países y según hablemos de transferencias o de domiciliaciones. En general, a día de hoy, gran parte de las empresas no están listas para el cambio. Por poner un ejemplo de España, en el inicio de este 2014 en una conferencia que dábamos desde SAGE en Madrid preguntamos a los asistentes su grado de adaptación a la SEPA en sus negocios y el 50% no estaba adaptado.

«El nivel de adaptación desciende conforme baja el tamaño de la empresa»

Hay que precisar, no obstante, que en España el nivel de adaptación es similar al de otros países de nuestro entorno como, por ejemplo, Francia. Podemos decir que las grandes empresas ya están adaptadas o en proceso de finalización de la adaptación. El nivel, sin embargo, baja considerablemente conforme se reduce el tamaño de las compañías. La mayor parte de las medianas y pequeñas empresas españolas aún no se han adaptado, incluso bastantes de ellas manifiestan desconocer a día de hoy qué es la SEPA.

— ¿A qué problemas se están enfrentando las compañías a la hora de adaptarse a la nueva normativa?

El principal problema es el desconocimiento del proyecto y de su impacto real en cada instrumento de pago, así como en los plazos. Otros problemas pueden ser la existencia de sistemas de gestión antiguos, existencia de desarrollos propios o a medida así como problemas de difícil adaptación por parte del proveedor o de la propia empresa. También puede haber dificultades a la hora de adaptarse a los nuevos formatos bancarios, así como en aquellos casos en que la compañía disponga de plataformas múltiples que deberá simplificar.

— ¿Cómo debe abordar la compañía el proyecto SEPA de manera exitosa?

Los pasos a realizar deberán tener en cuenta la inminencia de los plazos y plantear una migración rápida que garantice el cumplimiento de la norma en las fechas previstas. No obstante, por otra parte hay que tener en cuenta que, aunque se puede llevar a cabo una solución de emergencia, es importante elaborar un plan de migración que garantice los cambios con un nivel de adaptación y perdurabilidad a medio y largo plazo. Además, es vital iniciar la migración a la SEPA lo antes posibles, pues no hay nada más costoso que la adaptación al proyecto en el último momento.

— ¿La migración a la SEPA está aumentando, por tanto, los costes para la empresa?

A corto plazo, es evidente que la migración requiere una inversión económica y de recursos. Esta será mayor o menor en función del tamaño de la empresa, los medios de cobro / pago que utilice, su mapa bancario y el mayor o menor grado de presencia internacional. Para una empresa pequeña y mediana, con una orientación local, la inversión debe ser pequeña. No obstante, a medio plazo la migración a la SEPA debe reducir los costes empresariales. Para ello las empresas deben trabajar, una vez realizados los cambios obligatorios, en aprovechar las ventajas y en buscar las oportunidades relacionadas.

Además, de la misma forma que los costes de adaptación a la SEPA no son los mismos para todas las empresas, con los ahorros potenciales ocurre lo mismo. El beneficio potencial será mayor cuanto más alto sea su nivel de internacionalización.

— Bruselas ha propuesto retrasar la fecha para arrancar definitivamente con el proyecto, ¿Qué supone la demora?

Como comentaba antes, la preparación para asumir la SEPA no es la misma para todos los países comunitarios. Por eso, lo que ha propuesto Bruselas es un periodo adicional de seis meses para completar la transición al área única de pagos en euros. Durante este periodo se aceptarán aún los pagos distintos al formato con el fin de minimizar cualquier posible riesgo de distorsión en los pagos para los consumidores y las empresas. De todos modos, esta propuesta ha de ser aprobada aún por el Consejo y el Parlamento Europeo, y no modifica la fecha límite. Otra cosa es que durante estos meses puedan convivir ambos sistemas.

 

Articulo  I. ZAMORA

Fuente:  ABC

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