La reforma eléctrica en España deja tocada a Iberdrola hasta 2016

La reforma eléctrica en España deja tocada a Iberdrola hasta 2016

Iberdrola solo ve potencial de crecimiento de sus cuentas “a partir de 2015”. Mientras tanto, lo que le espera es la travesía del desierto, provocada por la reforma eléctrica en España. Así se desprende de los datos ofrecidos ante analistas por Ignacio Sánchez Galán, presidente de la compañía, en Londres con motivo de la presentación de las cuentas anuales del grupo de 2013 y del nuevo plan estratégico para el periodo 2014-2016.

Iberdrola ha tenido en sus cuentas un impacto de 801 millones por las diferentes medidas aprobadas por el Gobierno del PP hasta ahora dentro del proceso de reforma eléctrica. De esa cantidad, 521 millones fueron por las tasas sobre generación eléctrica y renovables aprobadas en 2012 y aplicada a comienzos de 2013, y el resto (280 millones) fueron por las desde julio de 2013.

Con todo, el resultado de 2013 se situó en 2.571 millones de euros, un 7% menos. Aunque es mejor que lo previsto por los analistas, que contemplaban una caída del 10%, lo peor no ha llegado aún. Para este año, el grupo contempla cerrar el ejercicio con 2.300 millones, lo que supondría una caída superior al 10%, y la vuelta del grupo a los resultados de antes de 2008.

Pero el futuro inmediato no pinta bien. El nuevo plan estratégico del grupo para el periodo 2014-2016, que sustituye al del periodo 2012-2014, cifra en una media del 4% el crecimiento anual del grupo en ese periodo. Ahora bien, sitúa el potencial de crecimiento “a partir de 2015”, una vez que pasa el año 2014, al que Iberdrola califica como “suelo”. Incluso si se considera un crecimiento acumulativo del 4% en todo ese periodo con respecto a los beneficios de 2014, Iberdrola llegaría al año 2016 con apenas 2.500 millones de beneficio, la menor cifra desde 2008. Las previsiones para los próximos dos ejercicios contemplan igualmente incrementos anuales del 4% en el ebitda.

El grupo va a volver a ajustar su cintura. Iberdrola ha anunciado 9.600 millones de inversiones en “negocios y países con una regulación predecible y estable”. Ese volumen es inferior a los 10.500 millones del anterior plan, ya de por si rebajado un 37% con respecto al predecesor. Iberdrola descarta a destinar un solo euro a España más allá de lo estrictamente necesario para mantenimiento. En concreto, destinará a España un 15% de la inversión, frete al 19% del plan anterior.

Y el grupo, vuelve a tomar medidas no traumáticas de ajuste de plantilla, con 1.000 empleados menos en los próximos años a través de una “reducción vegetativa” (salidas naturales de empleados). El objetivo es llegar a 2016 con una plantilla total que estará en torno a los 27.000 trabajadores. En el anterior plan, ya se redujo en otros 1.200 empleos la estructura.

Con todo, el grupo intentará mantener el dividendo en línea con el que se acaba de aprobar. El grupo anunció ayer que la próxima junta someterá a votación un dividendo que en conjunto suma 0,27 euros por acción para el año 2013, siguiendo con su esquema de scrip dividend. Es decir, el accionista podrá cobrar en acciones o en efectivo. Ese dividendo es en torno a un 11% menos que en 2012. Aunque la compañía mantiene su objetivo de mantener un payo ut de entre el 60% y el 70%, ese dividendo es menor que el objetivo de al menos 0,3 euros por título que se marcó Iberdrola en anterior plan 2009-2014.

 

Articulo Miguel Ángel Patiño
Fuente: Expansión

 

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