La banca y las renovables preparan la refinanciación de 45.000 millones

La banca y las renovables preparan la refinanciación de 45.000 millones

El sector, con 64.000 instalaciones, se enfrenta a un gigantesco proceso de reestructuración. Santander, BBVA y La Caixa son las entidades más expuestas.

 
renovables

 
La banca calienta motores para abordar lo que sin duda será un proceso masivo de reestructuración de las energías renovables en España. Con 45.000 millones de euros de deuda diseminada en 64.400 instalaciones, este sector afronta en los próximos meses una compleja refinanciación que desembocará en un rediseño del mapa empresarial.

 
El pistoletazo de salida será la próxima publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del Real Decreto, y la orden ministerial con los que se regulará «la actividad de producción eléctrica a partir de fuentes de energía renovable, cogeneración y residuos». Con esta norma, el Ministerio de Industria, a cuyo frente está José Manuel Soria, cambiará al completo el sistema de subvenciones, o primas, a las energías verdes.

 
Negociación

 
Aunque el nuevo sistema es un tijeretazo a las subvenciones, introducirá certidumbre sobre los ingresos de las instalaciones. Es lo que las entidades que han financiado los proyectos estaban esperando para hacer cuentas sobre si es posible su refinanciación y en qué condiciones. Ya se están produciendo conversaciones informales entre las entidades y muchos de los propietarios de las plantas, a la espera de que, con la entrada en vigor del Real Decreto, se concrete la negociación.

 
A partir de ahí, se abre una gran caja de Pandora. Habrá proyectos que caigan, por ser inviables, y otros muchos que serán pasto de los procesos de compra y concentración.
El sector, que creció exponencialmente entre los años 2000 y 2010 al calor del crédito fácil y las subvenciones, acumula un endeudamiento de entre 43.000 y 45.000 millones, de los que unos 25.000 millones están en manos de bancos españoles, con Santander, BBVA y La Caixa a la cabeza. Otros 14.000 millones son de bancos extranjeros, como Deutsche Bank.

 
El resto es financiación de entidades públicas extranjeras como el BEI, o entidades españolas que, por su propia reestructuración, como Bankia o CaixaCatalunya, cayeron en manos del Estado español, a través del Frob. De toda la deuda, aproximadamente la mitad se concentra en fotovoltaicas, cuya fiebre de crecimiento compulsivo sólo fue comparable al sector inmobiliario.

 
Miles de pequeños inversores entraron en este sector, plagado ahora de más de 60.000 instalaciones muy atomizadas. Otros 13.000 millones de deuda están en el sector eólico, mucho más concentrado, con 1.325 instalaciones de grandes grupos como Acciona, Iberdrola, Enel, Fenosa, ACS, Renovalia y Eolia, entre otros.
Unos 10.000 millones están en termosolar, un sector también muy concentrado, con 50 instalaciones de grandes empresas españoles, como Abengoa, FCC y Acciona, y otros colosos internacionales, como Mitsubishi, Nextera y RWE.

 
Al margen de pleitos nacionales e internacionales que puedan plantear las empresas por los recortes, la nueva norma abre la veda para redefinir el mapa de las renovables para los próximos 20 años. En el sector se da por hecho que entre el 40% y el 45% de las instalaciones no tendrá problemas de liquidez o refinanciación. Muchas plantas tienen cubiertas las espaldas por pertenecer a grandes grupos con músculo suficiente.

 
Un porcentaje similar de instalaciones tendrá más problemas, pero pueden ser viables con una refinanciación que contemple vencimientos de deuda y amortizaciones de principal más largos, siempre a costa de intereses más altos y algún tipo de quita en la deuda que podría situarse entre el 20% y el 40%. También hay consenso en señalar que, especialmente en fotovoltaicas, entre un 10% y un 15% de los proyectos tendrán serios problemas de continuidad, por lo que podrían acabar en manos de los bancos o los fondos buitre.

 

Fondos

 
Para los bancos, las renovables pueden ser parte de los activos con los que alimentar el nuevo fondo bancario de rescate empresarial. De hecho, hay entidades que ya tienen activos de renovables en sus balances.

 
Fuentes del sector señalan, por otra parte, que los fondos buitre ya han empezado a aparecer por el sector atentos a cualquier ganga, llegando a ofrecer un euro por la instalación a cambio de quedarse sólo con la mitad de la deuda.

Articulo M.A. Patiño

Fuente:  Expansión.com

 

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