El precio de la electricidad en 2018 es el más caro de los últimos diez años

El precio de la electricidad en 2018 es el más caro de los últimos diez años

El coste medio en el mercado mayorista es un 9,26% más elevado que en 2017

ABC

Las previsiones se confirman y, a falta de los datos de los tres últimos días de diciembre, el precio medio de la electricidad en el mercado mayorista en 2018 va a ser el más elevado de los últimos diez años.

Este coste de la electricidad supone aproximadamente el 40% del importe final de la factura de la luz. El resto son impuestos y peajes, es decir, conceptos regulados por el Gobierno.

El precio medio de este año es de 57,30 euros el megavatio hora (MWh), lo que supone un incremento del 9,26% respecto a 2017.

En diciembre, hasta hoy, el precio medio es de 62,09 euros el MWh, según los datos de Omie, el gestor del mercado mayorista. Es un 2,4% más caro que el mismo mes de 2017.

Hay que destacar que en la segunda mitad de 2018 el precio de la electricidad ha superado todos los meses los 60 euros y que en septiembre alcanzó los 71,27, que es el segundo precio mensual más alto de la historia.

Este incremento de los precios se produce además después de que el Ministerio de Transición Ecológica decidiera en octubre pasado suspender temporalmente dos de los impuestos que sufren las eléctricas, especialmente el que gravaba con un 7% la generación de electricidad. La ministra Teresa Ribera, afirmó entonces que esta suspensión, que no supresión, rebajaría un 4% la factura de la luz. Sin embargo, otros expertos del sector calcularon que el impacto sería «el mismo que lo que cuesta un café».

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, calcula que la suspensión de esos impuestos recortarán los ingresos en unos 1.000 millones de euros, déficit que será compensado sobradamente con unos mayores ingresos por los derechos de CO2.

Los motivos por los que los precios se han disparado son varios. Por un lado, la generación hidráulica no ha sido elevada, aunque la eólica se ha mantenido, y alguna nuclear ha estado parada. Como estas son las energías más baratas, no han podido presionar a la baja a los precios. Por el contrario, han funcionado más las centrales de gas natural, cuya producción eléctrica es la más cara del mercado mayorista.

Pero, curiosamente, es la subida de los derechos de emisión de CO2 la que ha tenido un mayor impacto en el mercado mayorista. Según los analistas del grupo ASE, ese incremento supone cinco euros más en el precio por MWh. En el último año, el precio del CO2 se ha triplicado y ha superado los 20 euros la tonelada.

Las centrales térmicas de carbón y de gas natural tienen una penalización económica debido a sus emisiones de dióxido de carbono (CO2). Por ello, las eléctricas propietarias de esas plantas deben de comprar derechos (bonos) para emitir ese CO2 en un mercado europeo que funciona como una Bolsa de valores y que fue diseñado con el propósito de desincentivar el uso de los combustibles fósiles en el sector eléctrico y en el conjunto de la industria.

El grupo ASE explica que el encarecimiento de los derechos de emisión de CO2 ha elevado los costes de producción de electricidad vía carbón y gas, lo que tiene un efecto directo sobre el precio de la luz porque el precio del mercado mayorista, que cuenta con un sistema de fijación de precios marginalista en el que las ofertas entran en orden desde la más barata hasta la más cara, está indexado a las ofertas de casación del gas. En la actualidad, solo cuando la energía eólica logra un volumen importante, como ocurrió en noviembre, es capaz de neutralizar este efecto.

 

Articulo Javier González Navarro

Fuente: ABC

 

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